Generation Deutschland: continuidad en la radicalización de AfD

Las nueva juventudes de la ultraderecha de Alternativa para Alemania sustituyen a la disuelta Junge Alternative sin romper con la ideología nacional-étnica cercana al neonazismo

“Que Alemania siga siendo el país y la patria del pueblo alemán”. “Sólo una remigración masiva protege a nuestras mujeres y niños“. Estas fueron algunos de los eslóganes más aplaudidos en el congreso fundacional de las nuevas juventudes de Alternativa para Alemania (AfD) el pasado noviembre. Generation Deutschland sustituyó a la disuelta Junge Alternative. Esta última fue declarada organización de “extrema derecha” por la Oficina Federal para la Protección de la Constitución – servicios de inteligencia internos del país – en 2023.

La dirección de AfD forzó la disolución de Junge Alternative para reducir los riesgos de un posible proceso de ilegalización y tener más control sobre sus juventudes. Generation Deutschland forma ahora parte oficialmente de la estructura del partido, a diferencia de Junge Alternative, que era una organización autónoma. Esta decisión podría generar el espejismo de que las nuevas juventudes de AfD han tomado una vía hacia la moderación, alejándose del neonazismo con el que rayaba Junge Alternative. Una mirada a lo que ocurrió en congreso fundacional de noviembre despeja esa lectura.

“La juventud debe ser liderada por la juventud” fue una de las frases que dejó la intervención de Kevin Dorow, figura destacada de Generation Deutschland. Dorow usó el que fuera el lema de las juventudes hitlerianas, algo que ya había hecho antes Björn Höcke, líder de AfD en el estado de Turingia y de la facción más radical del partido. Ahora la dirección de AfD quiere expulsar a Dorow.

“AfD juega un juego, sobre todo con nosotros, los medios de comunicación. Finge una y otra vez que quiere mantenerse alejada de los grupos que se sitúan demasiado a la derecha, mientras que, al mismo tiempo, tanto en las juventudes de Generation Deutschland como en el partido hay personas que han participado en acciones, que comparten las ideas y se declaran solidarias con estos grupos”, dice Ann-Katrin Müller, reportera del semanario alemán Der Spiegel. Müller informa desde hace años sobre AfD y estuvo en el congreso fundacional de sus nuevas juventudes. “Yo diría incluso que Generation Deutschland podría volverse aún más radical que Junge Alternative”, advierte.

Continuidad y provocación

Las constantes provocaciones forman parte de la estrategia comunicativa de AfD: coquetear con lemas, palabras o fechas usadas en su momento por el nacionalsocialismo, pero sin hacer apología abierta del nazismo. La reciente decisión de convocar su próximo congreso los próximos 4 y 5 de junio en Erfurt (Turingia) – justo 100 años después del que Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Hitler celebrase allí un importante mitin – es el último episodio de esa estrategia que aplicaban los integrantes de Junge Alternative y ahora también usa Generation Deutschland.

“En el fondo, Generation Deutschland es una clara continuación de las juventudes anteriores. Si miramos quiénes son sus miembros activos actuales, vemos que muchos de ellos también lo eran antes de Junge Alternative. Y, si observamos la ideología de Generation Deutschland, vemos que también hay una clara continuidad ideológica. Por lo tanto, no se puede hablar de una ruptura”, analiza Sebastian Friedrich, periodista especializado en Nuevas Derechas y fundador de la newsletter en alemán Ueberrechts.de, que ofrece informaciones de primera mano sobre el desarrollo ideológico y organizativo de AfD y su entorno.

Jean-Pascal Hohm, de 29 años, es el presidente de Generation Deutschland. Se politizó desde adolescente en el Estado de Brandeburgo, este del país. Perdió en dos ocasiones su posición en el partido por conexiones demasiado estrechas con grupos extremistas cercanos al neonazismo, como, por ejemplo, el Movimiento Identitario. Ya rehabilitado, hoy es una de las grandes jóvenes esperanzas de AfD.

“Jean-Pascal Hohm no es una cara nueva en AfD. Ha estado en el partido desde el principio. Desde 2014, ha sido uno de los actores importantes en Brandeburgo”, dice Ann-Katrin Mülller, del semanario Der Spiegel. “Desde 2024 ocupa un escaño en el Parlamento regional de Brandeburgo. Esto significa que también conoce las estructuras parlamentarias por dentro. Al mismo tiempo, siempre ha destacado por su estrecha colaboración con el espacio de la extrema derecha.”

Normalización y “remigration”

Para entender el papel que juegan las juventudes de AfD en la política y la sociedad de Alemania, hay que recuperar el nombre de Björn Höcke, una figura de culto para la cantera política de la ultraderecha. Höcke estuvo presente en el congreso fundacional pese a no formar parte de la dirección federal de la formación.

Preguntado por las conexiones de las juventudes de su partido con movimientos extremistas, Höcke no sólo no las rechazó, sino que las celebró públicamente: “No sólo somos un partido parlamentario, sino que también formamos parte de un mosaico. Tenemos un entorno, tenemos centros de pensamiento, tenemos amistad con editoriales, redactores, periodistas. Es decir, somos más que un partido y, por supuesto, el partido también necesita estar en contacto con ese ecosistema y con ese entorno a través de sus juventudes. Es algo totalmente natural”.

“Yo diría incluso que Generation Deutschland podría volverse aún más radical que Junge Alternative”.

Ann-Katrin Müller, reportera del semanario alemán Der Spiegel.

Höcke describe a la perfección cómo funciona el ecosistema o entorno ideológico que envuelve a AfD y que lo hace avanzar hacia su objetivo final: la “hegemonía cultural e ideológica”, como lo escribe en su último libro Benedikt Kaiser, autor de referencia de Höcke y del entorno de AfD. Kaiser hace una relectura del teórico comunista italiano Antonio Gramsci desde de posiciones de ultraderecha y nacionalistas. Como Kaiser, centros de pensamientos, influencers y editoriales llevan años contribuyendo a normalizar ideas y posiciones que hace una década habrían sido inaceptables en el debate público del país. La palabra “remigration” es el mejor ejemplo de ello.

En el congreso fundacional de Generation Deutschlad se pidió abiertamente la “remigración” – es decir, la deportación o expulsión – de millones de personas. Un objetivo que hacen propio diputados federales de AfD, como Matthias Helferich, quien también participó en el congreso fundacional de las juventudes: “Actualmente podemos mirar hacia Estados Unidos. Considero que su política migratoria es un ejemplo. En nuestro país hay solicitantes de asilo rechazados que deben abandonar el país. Y, en última instancia, esto se logra mediante medidas administrativas coercitivas”, dijo Helferich, que avisó que si AfD llega al poder, el país verá redadas antimigratorias como las de ICE.

Según cifras oficiales, sólo unas 200.000 personas extranjeras están obligadas a abandonar Alemania tras haberles sido denegado el estatus de refugiado. Es evidente, por tanto, que con “remigration”, AfD y sus juventudes se refieren a millones de personas extranjeras con residencia en Alemania o con ciudadanía alemana y raíces migratorias.

La palabra “remigration” capta la esencia ideológica de las juventudes de AfD: Generation Deutschland defiende un concepto nacionalétnico de ciudadanía – völkisch, en alemán – con la meta de devolver a Alemania una homogeneidad étnica como pueblo. Generation Deutschland marca el camino de la radicalización a un partido que ya lleva más de una década radicalizándose y que hoy pelea en las encuestas por ser el partido más votado del país.

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